Trump rompe la tregua y el barril revierte: vuelve el mayor riesgo de 2026
La clave es distinguir un susto de un cambio de régimen, y por ahora es lo primero.
El miércoles 8, desde la cumbre de la OTAN en Turquía, Trump dio por terminado el alto el fuego tras un nuevo bombardeo de EE.UU. sobre Irán —represalia por ataques a petroleros en Ormuz— y amenazó con reimponer el bloqueo naval. El Brent saltó un 5,2% hasta 78 dólares, rozó los 79 el jueves y cerró la semana cerca de 76 (en torno a un +7%).
Es justo lo que avisábamos. La guerra de Irán fue el origen de la inflación de 2026: disparó la energía, y la energía, casi todo. El crudo llevaba semanas desinflándose; esta semana el giro geopolítico amenaza con revertirlo: gasolina más cara y, sobre todo, el regreso del riesgo que ata a la Fed. No ha vuelto la inflación alta; ha vuelto el motor que la crea.
La inflación de este ciclo no viene del consumo, sino de un shock de oferta muy concreto: el petróleo. Por eso el barril, y no el empleo, gobierna el semestre. Un crudo al alza reactiva el miedo a que la Fed suba tipos en vez de esperar, y eso pesa sobre bonos, bolsa y crédito.
La clave es distinguir un susto de un cambio de régimen, y por ahora es lo primero. Haría falta un Brent instalado sobre 80-85 dólares para hablar de nueva espiral. La señal a vigilar sigue siendo el barril. Ganan energía y petroleras (Repsol, las majors); pierden aerolíneas, transporte y químicas.