La inflación cae al 3,5%, mejor de lo esperado… pero es la foto de junio
Un buen dato retrasado no cambia la película, y la película ahora es el crudo.
El martes 14 se publicó el IPC de junio: cayó un 0,4% en el mes —la mayor bajada mensual desde 2020— y quedó en el 3,5% anual, por debajo del 3,8% esperado y del 4,2% de mayo. El motor fue la energía, que retrocedió un 5,7% en junio. La subyacente (sin energía ni alimentos) se quedó plana, en el 2,6% anual.
Buena noticia con letra pequeña. El dato mide junio, cuando el petróleo estaba barato tras la desescalada; por eso la inflación bajó tanto. Pero desde entonces el crudo se ha vuelto a disparar. Es como mirar el retrovisor: enseña una carretera despejada que ya has dejado atrás. El dato del mes que viene, con el petróleo otra vez caro, es el que preocupa.
Que la subyacente esté en el 2,6% —cerca del objetivo— dice que, quitando la energía, la inflación está casi controlada. Esa es la buena noticia de fondo. El problema sigue siendo el mismo de todo el año: el petróleo. Y justo esta semana ha vuelto a subir con fuerza, así que el alivio del dato puede durar poco.
Un buen dato retrasado no cambia la película, y la película ahora es el crudo. Con la subyacente contenida, a la Fed le vendría bien esperar; pero con el petróleo disparado justo antes de su reunión del 29, se le complica la decisión. La señal a seguir sigue siendo el barril, no el retrovisor.