El bono a 30 años toca máximos de 2007 y obliga al Tesoro de EEUU a intervenir sin conseguirlo
Este es el riesgo que llevamos semanas señalando.
El lunes el rendimiento del bono estadounidense a 30 años llegó al 5,33%, su nivel más alto desde 2007, con la deuda pública cerca de los 40 billones de dólares. El miércoles el Tesoro anunció que al menos duplicaba sus recompras de deuda larga, de 2.000 a 4.000 millones por operación. Los rendimientos bajaron un día y el jueves volvieron a subir.
Cuando un Estado necesita colocar mucha deuda y los inversores no la quieren al precio actual, tiene que ofrecer más interés. Ese interés es la referencia para las hipotecas a tipo fijo y para lo que pagan las empresas por financiarse. Por eso un número que parece de despacho acaba llegando a tu cuota y a la cuenta de resultados de las empresas.
Lo relevante no es el nivel, sino que la intervención del Tesoro solo aguantara un día. Significa que el mercado no cree que las recompras resuelvan el problema de fondo: hay demasiada deuda por colocar. Mientras eso no se aclare, los tipos a largo pueden seguir subiendo aunque la Fed no mueva un dedo.
Este es el riesgo que llevamos semanas señalando. Nuestra lectura: la renta fija ya no es automáticamente el activo tranquilo de la cartera; los plazos largos se comportan hoy con una volatilidad más propia de la bolsa, y conviene saber qué plazo medio tienen tus fondos.